El terremoto
de 8,8 grados que asoló Chile el pasado fin de semana ha provocado
cerca de 800 muertos y casi dos millones de damnificados. Pero además,
una agria polémica acerca de la calidad de las construcciones de las
ciudades chilenas.
El país sufre
cíclicamente fenómenos sísmicos de gran magnitud y la arquitectura
de sus ciudades se ha adaptado a esta realidad. Sin embargo, los
chilenos han puesto el grito en el cielo ante los tremendos
destrozos en las edificaciones e infraestructuras.
El Presidente de la Cámara de la Construcción de Chile, Lorenzo
Constans, quiso salir al paso y defender a su gremio aunque sin querer
se erigió en el centro de la polémica al minimizar los efectos del
terremoto. Y es que Constans lamentó la evacuación de muchas personas de
sus casas ante los daños en sus viviendas pero a la vez, matizó los
desperfectos con una peculiar manera de tranquilizar a los ciudadanos: "Hay
edificios que están inclinados, el ejemplo más claro es la Torre Pisa,
que se ha mantenido por siglos en pie y, por lo tanto, creo que
es conveniente analizarlo con un profesional adecuado", aseguró.
'Comportamiento razonable de los edificios'
El dirigente no evitó comentar que los constructores podían "haber
cometido errores" aunque "con esta magnitud de cataclismo", añadió, "más
que terremoto, consideramos que las estructuras se han comportado de
manera razonable", según comentó en Radio Universidad de Chile.
En cualquier caso, la indignación por la comparación de Constans ha
saltado a la calle. Reacciones en los medios de comunicación locales y
sobre todo, las voces en las redes sociales de Internet le han colocado
en la diana de las críticas por su falta de sensibilidad. En Facebook, por ejemplo, ya existen grupos o
páginas en contra del empresario: desde la que va del insulto
hasta la que se toma sus declaraciones con sorna, proponiendo que sea él
mismo el que se vaya a vivir al monumento italiano.